Soledad, espíritu maldito,

que te enredas en mi alma,

me ahogas con tu presencia,

rompes mi frágil equilibrio,

anonadas todos mis sentidos,

auyentas mis ilusiones, y

me conviertes en un muerto,

en vida …

Soledad, criatura morena,

que enciendes mi corazón,

me salvas de la cruel rutina,

apaciguas mis temores,

excitas mis pensamientos,

dándoles pinceladas de color,

de calor, imprescindibles,

para la vida …